Ruta de las Pozas de Melón y fervenzas de Tourón: una ruta de senderismo con cascadas imprescindible en Galicia

Por qué esta ruta merece la pena

La ruta de las Pozas de Melón y las fervenzas de Tourón es de esas que funcionan desde el principio hasta el final. No depende de un único punto espectacular, sino de todo lo que vas encontrando mientras caminas. El agua, el sonido constante del río, las pozas, las cascadas y el propio camino hacen que la experiencia sea maravillosa.

Aquí el protagonista es el río Cerves, que desciende encajado en una garganta salvando un desnivel importante en muy poco espacio. Eso es lo que provoca que en pocos kilómetros se concentren varias cascadas y zonas de baño natural que hacen esta ruta especialmente atractiva.

Dónde empezar y dónde aparcar

El punto más cómodo para comenzar es el aparcamiento de las Pozas de Melón, en el área recreativa de A Freixa. Es amplio, gratuito y muy fácil de localizar, por lo que no tendrás problema en dejar el coche incluso en días con más gente.

Desde Gandarela se tarda aproximadamente media hora en llegar, y lo mejor es que, nada más aparcar, ya estás dentro del recorrido. No necesitas desplazarte ni buscar accesos complicados.

Cómo es la ruta desde el inicio

El recorrido comienza directamente junto al río. En los primeros metros ya aparecen las primeras pozas, que son uno de los grandes atractivos de la zona. Son accesibles, tranquilas y perfectas para parar un rato, sobre todo si vas con niños o en verano.

Pero aquí conviene entender bien lo que estás viendo. Las pozas de Melón no son piscinas preparadas ni zonas acondicionadas. Son cuencas naturales que el río ha ido formando sobre la roca granítica a lo largo del tiempo.

Y eso es precisamente lo que las hace tan especiales… y también lo que hay que tener en cuenta.

La roca, cuando está mojada, resbala mucho. No es algo puntual, es constante en buena parte del recorrido.

Por eso es importante ir con calzado adecuado. No vale cualquier zapatilla, y desde luego no es buena idea ir con suelas lisas o calzado resbaladizo.

No se trata de asustar, pero sí de ser realistas: los resbalones son habituales y los golpes pueden ser aparatosos. Con un mínimo de sentido común —buen calzado y pisando con cuidado— se disfruta sin problema.

El mirador y la fervenza das Mestas

Uno de los primeros puntos destacados es el mirador da fervenza das Mestas. Desde ahí se obtiene una vista muy clara de la cascada, encajada en la roca y con bastante fuerza en épocas de lluvia.

Después se continúa hasta el puente das Mestas, donde se puede cruzar al otro lado del río. Este tramo ya empieza a mostrar un paisaje más cerrado y con mayor sensación de profundidad en la garganta.

Camino hacia la fervenza de Tourón

A partir del puente, el recorrido gana interés. El sendero sigue paralelo al río y se va estrechando poco a poco. Es un tramo muy agradable, bien preparado en muchos puntos, donde las pasarelas y escaleras ayudan a salvar el desnivel sin dificultad.

Poco a poco se empieza a escuchar con más fuerza el agua, señal de que te estás acercando al salto principal.

La fervenza de Tourón

La fervenza de Tourón es uno de los puntos más espectaculares de la ruta. No solo por la altura o la fuerza del agua, sino por el entorno en el que se encuentra. La cascada cae con bastante potencia, especialmente en invierno y primavera, y puede observarse desde varios puntos gracias a las pasarelas y plataformas habilitadas. El entorno invita a quedarse un rato.

Opción circular y regreso

Una vez alcanzada la cascada, tienes dos opciones. Puedes volver por el mismo camino, que es la opción más sencilla, o continuar para hacer la ruta circular.

La circular pasa por la zona de das Mestas y añade un tramo más variado, combinando sendero con paso por entorno rural. No es complicada y merece la pena si te gusta alargar un poco el recorrido.

Tipo de camino y dificultad

El terreno es variado pero accesible. Se camina por senderos de tierra, tramos empedrados, pasarelas de madera y algunas escaleras. No tiene dificultad técnica, pero sí conviene ir con atención en zonas húmedas.

Con unas zapatillas deportivas con buen agarre es suficiente, aunque si tienes calzado de senderismo, mejor.

Señalización y orientación

La ruta está bastante bien orientada en comparación con otras de la zona. Forma parte del sendero de las fervenzas de Tourón y cuenta con paneles informativos como los que se ven al inicio del recorrido.

No es una señalización constante, pero sí suficiente para seguir el recorrido sin problema si vas atento al camino.

Cuándo hacer esta ruta

El mejor momento es entre otoño y primavera, cuando el río lleva más agua y las cascadas están en su mejor punto. En verano pierde algo de fuerza, pero gana en atractivo como zona de baño gracias a las pozas.

Qué ver cerca

Si te apetece completar el día, muy cerca tienes el monasterio de Santa María de Melón, los hórreos y el calvario de Quins o incluso rutas hacia la zona de Padrenda y la frontera con Portugal.

Para terminar

La ruta de las Pozas de Melón no destaca por un único punto espectacular, sino por la continuidad del paisaje. El río, las cascadas, los caminos y la forma en la que todo está integrado hacen que sea una ruta muy completa.

Descubre esta ruta desde Gandarela

Si te interesa recorrer esta zona con calma y sin improvisar, Gandarela es un buen punto de partida. Desde aquí puedes acceder fácilmente a rutas como esta y a muchas otras del Ribeiro y alrededores.

Estaremos encantados de orientarte para que aproveches bien tu estancia, reserva en www.gandarela.es

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